A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z Índice de TemasBiblioteca Índice
Pulse una letra para ver una lista de trastornos que comienzan con esa letra.
Haga clic en 'Índice de Temas' para volver al índice para el tema actual.
Haga clic en 'Biblioteca Índice' para volver a la lista de todos los temas.

Preparación de su hijo adolescente para la cirugía

¿Qué parte de la cirugía es más estresante para un adolescente?

A los adolescentes les gusta participar activamente a la hora de tomar decisiones sobre lo que les sucederá. Estoy incluye el tipo de atención que recibirán. Los padres deben actuar como socios de sus hijos adolescentes al momento de tomar decisiones relacionadas a la atención médica.

Reconocer los miedos que los adolescentes generalmente enfrentan cuando visitan un hospital lo ayudará a prepararse. Los miedos y las inquietudes más frecuentes pueden incluir los siguientes:

  • Pérdida de control

  • Estar lejos de sus amigos y de la escuela

  • El daño o el cambio de aspecto de una parte de su cuerpo

  • Miedo a la cirugía y a sus riesgos

  • Dolor

  • Morir durante la cirugía

  • Miedo a lo desconocido

  • Miedo a lo que otros pensarán sobre ellos si están enfermos o en el hospital

¿Cómo preparo a mi hijo adolescente para la cirugía?

Estas sugerencias le ayudarán a prepararse:

  • Deje que su hijo adolescente participe en el proceso de toma de decisiones. Sugiérale que haga una lista de preguntas para los proveedores de atención médica.

  • Su hijo adolescente debería comenzar a aprender y a prepararse tan pronto como se tome la decisión de someterse a la cirugía. Una buena forma de comenzar es leyendo libros y usando Internet con supervisión.

  • Los especialistas en la vida infantil pueden brindar explicaciones apropiadas para la edad, y pueden ayudar a los adolescentes a encontrar una gran variedad de recursos confiables.

  • Para los adolescentes no es fácil admitir que no entienden algo. Es posible que los profesionales de la salud y los padres deban explicarles el tratamiento de varias maneras distintas, sin incomodar al adolescente.

  • Pídales a los amigos de su hijo adolescente que le envíen tarjetas o que lo llamen durante el proceso de recuperación. Asegúrese de consultarlo con su hijo antes de pedírselos para verificar si está de acuerdo.

  • A su hijo le puede resultar útil escribir sus pensamientos y sentimientos en un cuaderno o diario especial.

  • Sugiera a su hijo adolescente que seleccione algunos artículos familiares de su hogar para llevar al hospital, como libros, videojuegos portátiles, una computadora portátil (si hay acceso a Internet) u otro dispositivo digital, y audífonos. Si su hijo tiene un teléfono celular, asegúrese de llevar el cargador.

  • En el hospital, es posible que su hijo adolescente tenga cambios de estado de ánimo. Es importante que tenga paciencia y le brinde todo su apoyo. Su hijo puede sentirse retraído y no querer hablar ni responder preguntas. En ocasiones, su hijo puede necesitar estar solo.

  • Hágale saber que está bien sentirse asustado y llorar. Es posible que les ayude saber que usted tiene las mismas preocupaciones que ellos. Reafirme su apoyo.

  • Aprenda todo lo que pueda sobre la condición de su hijo. Los adolescentes se dan cuenta cuando sus padres están preocupados. Cuanto más sepa, mejor se sentirá y mejor podrá explicarle las cosas.

  • Sea honesto cuando responda sus preguntas. Los adolescentes se pueden enojar si piensan que las personas les ocultan secretos. Necesitan saber qué está mal en su cuerpo. A menudo, cómo se brinda la información es casi tan importante como qué información se está brindando.

  • La privacidad es prácticamente una necesidad de su hijo adolescente. Los adolescentes suelen ser tan reservados con sus pensamientos y sentimientos como con su cuerpo. Respete su privacidad en todo momento.

Revisor médico: Liora C Adler MD
Revisor médico: Maryann Foley RN BSN
Revisor médico: Raymond Turley Jr PA-C
Última revisión: 7/1/2021
© 2000-2022 The StayWell Company, LLC. Todos los derechos reservados. Esta información no pretende sustituir la atención médica profesional. Sólo su médico puede diagnosticar y tratar un problema de salud.