Intoxicación en los niños

El peligro de las sustancias tóxicas

Las personas de cualquier edad pueden enfermarse si entran en contacto con determinados medicamentos, plaguicidas de uso domiciliario, sustancias químicas, productos cosméticos o plantas. Pero los niños en particular enfrentan un riesgo mayor de muerte por intoxicación accidental y exposición que los adultos. Esto se debe no solo a que son más pequeños, sino a que también tienen metabolismos más rápidos. Tienen una menor capacidad física de controlar las sustancias químicas tóxicas.

¿Cuál es la causa de la intoxicación?

A menudo, los niños pequeños se intoxican con productos que están en el hogar. Entre ellos, se incluyen los siguientes:

  • Medicamentos. Los medicamentos para la presión arterial, las pastillas para la diabetes, los medicamentos para la depresión, las pastillas de hierro y los analgésicos son algunos de los medicamentos más frecuentes que pueden provocar reacciones graves y muerte en niños pequeños.

  • Productos de limpieza.

  • Plantas.

  • Cosméticos.

  • Plaguicidas.

  • Pinturas y disolventes.

La intoxicación por monóxido de carbono y por plomo también representa un peligro para niños y adultos. Si bien pueden producirse reacciones graves en todos los casos de intoxicación, la mayoría de las personas no sufren daños permanentes si reciben tratamiento inmediato.

¿Cómo se producen la mayoría de los casos de intoxicación?

Más de 9 de cada 10 exposiciones a sustancias perjudiciales suceden en el hogar. La mayoría de las intoxicaciones suceden cuando los padres no están prestando atención o mirando a sus hijos con el grado de atención habitual. Las llamadas a los centros de toxicología alcanzan su pico entre las 4:00 p. m. y las 10:00 p. m. De hecho, debido a que la caótica rutina de poner la cena en la mesa provoca tantos lapsos de falta de atención por parte de los padres, el personal de los centros de toxicología se refiere a la tarde-noche como la “hora del arsénico”.

Qué hacer si se produce una intoxicación

Ingesta de sustancias tóxicas

Si encuentra al niño con un frasco abierto o vacío de una sustancia tóxica, puede que la haya tragado y se haya intoxicado. Mantenga la calma, actúe rápidamente y siga las siguientes recomendaciones:

  • Quítele el frasco.

  • Si su hijo todavía tiene la sustancia en la boca, haga que la escupa o quítesela con los dedos (guarde la sustancia junto con otra prueba de lo que el niño haya tragado).

  • No lo haga vomitar.

  • Llame al Centro de Ayuda de Toxicología al 800-222-1222 de inmediato para que lo comuniquen con un centro de atención toxicológica.  No siga las instrucciones de los envases con respecto a la intoxicación porque suelen estar desactualizadas.

Llame de inmediato al 911 si su hijo presenta cualquiera de estos síntomas:

  • Dolor de garganta

  • Dificultad para respirar

  • Pupilas dilatadas (más grandes de lo normal) o contraídas (más pequeñas de lo normal)

  • Mareos, irritabilidad o excitación

  • Náuseas, vómitos o dolor estomacal sin fiebre

  • Ampollas o llagas en el labio o la boca

  • Babeo inusual

  • Olor extraño que emana de la boca del niño

  • Manchas inusuales en la ropa del niño

  • Convulsiones o pérdida del conocimiento

Lleve o envíe el contenedor de la sustancia tóxica junto con su hijo. Haga esto para que el proveedor de atención médica sepa qué sustancia tragó su hijo. Tanto el proveedor de atención médica como el centro de toxicología necesitarán esta información.

  • Su nombre y número de teléfono.

  • El nombre, la edad y el peso de su hijo.

  • Cualquier afección que pueda tener el niño.

  • Cualquier medicamento que esté tomando su hijo.

  • El nombre de la sustancia que el niño ingirió. Léala directamente del frasco y deletréela.

  • La hora en la que ingirió la sustancia tóxica (o la hora en la que usted lo encontró) y la cantidad que cree que ingirió.

  • Cualquier síntoma que pueda tener.

  • Si el niño ingirió un medicamento recetado, proporcione toda la información en la etiqueta, incluido el nombre del medicamento.

    • Si el nombre del medicamento no está en la etiqueta, proporcione el nombre y el número de teléfono de la farmacia y la fecha de la receta.

    • Qué aspecto tenía la pastilla (si se acuerda) y si tenía la marca de un número o una letra.

  • Si el niño ingirió otra sustancia, como un trozo de planta, descríbala lo mejor que pueda para poder identificarla.

Intoxicaciones por contacto con la piel

Si su hijo se derrama una sustancia tóxica en el cuerpo, quítele la ropa contaminada y enjuáguele la piel con agua tibia (no caliente). Si nota signos de lesión, continúe enjuagando la zona durante al menos 15 minutos, sin importar si el niño protesta. Luego llame al centro de toxicología (800-222-1222) para saber cómo proceder. No aplique ninguna pomada, mantequilla ni grasa de ningún tipo. NOTA: Las sustancias químicas no provocan el mismo grado de lesiones; algunas son no irritantes, mientras que otras pueden causar lesiones corrosivas graves.

Llame al 911 de inmediato si el niño tiene una reacción ocasionada por una sustancia química con las siguientes características:

  • Es profunda.

  • Abarca una zona mayor a 3 pulgadas (unos 8 centímetros) de diámetro.

  • Afecta las manos, los pies, la cara, la ingle, las nalgas o alguna articulación importante.

Entregue el envase de la sustancia química o informe el nombre de esta a los proveedores de atención de emergencia, o llévelos consigo al departamento de emergencia.

Intoxicación por los ojos

Sostenga el párpado hacia afuera y enjuáguele el ojo por dentro con un chorro constante de agua tibia (no caliente) en el costado interno del ojo (comisura palpebral), cerca de la nariz. Si se trata de un niño, puede que necesite la ayuda de otro adulto para que lo sostenga mientras usted le enjuaga el ojo. O bien, envuelva al niño firmemente en una toalla y sosténgalo con un brazo. Enjuague el ojo durante 15 minutos y llame al centro de toxicología (800-222-1222) para saber cómo proceder. No utilice lavaojos, colirio (gotas para los ojos) ni pomadas, a menos que así se lo indiquen en el centro de toxicología.

Emanaciones o gases tóxicos

En el hogar, los siguientes elementos pueden emitir gases tóxicos:

  • Un automóvil en marcha dentro de un garaje cerrado.

  • Filtraciones en el conducto de ventilación del gas.

  • Salamandras de leña, carbón mineral o queroseno que no funcionan correctamente.

  • La mezcla entre blanqueador (lejía) y amoníaco para limpiar, que provoca la liberación de gas de cloramina.

  • Emanaciones fuertes de otros limpiadores y disolventes.

Si el niño inhala emanaciones o gases tóxicos, llévelo donde haya aire fresco de inmediato.

  • Si puede respirar sin dificultades, llame al centro de toxicología para saber cómo proceder.

  • Si tiene dificultad para respirar, llame al 911 o al servicio de emergencias local.

  • Si dejó de respirar, comience las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y no se detenga hasta que el niño pueda respirar por su cuenta o hasta que otra persona lo releve. Si fuera posible, pídale a alguien que llame al 911 de inmediato. Si está solo, practique las maniobras de RCP durante 2 minutos antes de llamar al 911.

Prepárese para una emergencia de intoxicación colocando el número de teléfono del centro de toxicología al lado de cada aparato de teléfono de su casa.

Tapas a prueba de niños en algunos productos de uso domiciliario frecuente

La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de Estados Unidos exige que distintos productos de uso domiciliario frecuente tengan tapas de seguridad. Estos productos (sustancias aceitosas con hidrocarburos) son fluidos y resbalosos, y pueden sofocar fácilmente a los niños si ingresan a sus pulmones mientras los están bebiendo. Dichos productos pueden provocar neumonía química debido a que recubren el interior de los pulmones. Los productos que deben tener una tapa de seguridad son los siguientes:

  • Aceites para bebés

  • Protectores solares

  • Secadores de esmalte de uñas

  • Aceites para el cabello

  • Aceites de baño, de cuerpo y para masajes

  • Desmaquilladores

  • Algunas sustancias químicas para el automóvil (aditivos para gasolina, limpiadores de inyectores y limpiadores del carburador)

  • Disolventes de limpieza (limpiadores de madera a base de aceite, limpiadores de metal, quitamanchas y quitaadhesivos)

  • Algunas sustancias repelentes al agua que contienen disolvente y se utilizan para plataformas, calzados y equipos deportivos

  • Aceite de uso domiciliario general

  • Disolventes para limpieza de armas con queroseno

  • Envases de nicotina líquida

Los productos aceitosos que son más espesos no causan problemas, ya que no se pueden inhalar e ingresar en los pulmones fácilmente.

Revisor médico: Eric Perez MD
Revisor médico: Marianne Fraser MSN RN
Revisor médico: Maryann Foley RN BSN
Última revisión: 3/1/2021
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