Quiste dermoide en los niños

¿Qué son los quistes dermoides en los niños?

El quiste dermoide es una acumulación de tejido debajo de la piel. Puede contener folículos pilosos, glándulas sebáceas o sudoríparas. En ocasiones, también puede haber hueso, dientes o nervios.

El quiste dermoide puede estar presente desde el nacimiento o aparecer poco después. Por lo general, se encuentran en la cabeza, el cuello o la cara, con frecuencia alrededor de los ojos. También pueden presentarse en otras partes del cuerpo.

Estas masas no son cancerosas (son benignas). Pero suelen hacerse más grandes durante la pubertad, por lo que, en la mayoría de los casos, se prefiere extirparlos.

¿Qué causa un quiste dermoide en los niños?

El quiste dermoide está presente desde el nacimiento (es congénito). Se produce cuando las capas de piel no crecen juntas como deberían. Ocurre durante las primeras etapas del desarrollo del bebé en el útero.

¿Cuáles son los síntomas de un quiste dermoide en los niños?

El quiste dermoide se ve como un pequeño bulto debajo de la piel. La piel que lo cubre se mueve con facilidad. Es posible que el bulto sea del color de la piel o que tenga un color algo azulado.

Estos síntomas pueden deberse a otros problemas de salud. Lleve a su hijo a ver a su proveedor de atención médica para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica el quiste dermoide en los niños?

Por lo general, el proveedor de atención médica de su hijo le diagnosticará el quiste dermoide basándose en su apariencia y ubicación. Para ello, examinará el quiste y la zona que lo rodea. Es posible que su hijo necesite pruebas de diagnóstico por imágenes para determinar si el quiste está unido a algún otro tejido en la cabeza y el cuello. Algunas de estas pruebas son las siguientes:

  • Radiografía. Se toman imágenes de la cabeza, del cuello, de la cara o de otra zona en la que se encuentre el quiste.

  • Tomografía computarizada. Se usan rayos X y una computadora para generar imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo.

  • Resonancia magnética. Se usan imanes grandes, ondas de radio y una computadora para generar imágenes detalladas de los órganos y las estructuras del cuerpo.

¿Cómo se trata el quiste dermoide en los niños?

El tratamiento más común es la cirugía para quitarlo. El tratamiento dependerá de los síntomas, de la edad y del estado de salud general de su hijo. También, de la gravedad de la afección.

¿Cuáles son las complicaciones posibles de un quiste dermoide en los niños?

Puede causar problemas según dónde esté ubicado. Por ejemplo, si está cerca del ojo, puede afectar la vista del niño, pero es algo poco común. Los quistes también pueden hacer lo siguiente:

  • Provocar daños cerca de un hueso

  • Causar infecciones

  • Hacer que el niño se sienta avergonzado o incómodo

Cuándo llamar al proveedor de atención médica de su hijo

Llame al proveedor de atención médica de su hijo si percibe que tiene algún bulto o protuberancia.

Información importante sobre los quistes dermoides en los niños

  • El quiste dermoide está presente desde el nacimiento. Se produce cuando las capas de piel no crecen juntas como deberían.

  • Ocurre durante el desarrollo del bebé en el útero.

  • Por lo general, se encuentran en la cabeza, el cuello o la cara, pero pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo.

  • Son bultos pequeños que por lo general no duelen. No se trata de un cáncer.

  • A menudo se los diagnostica por su apariencia y ubicación.

  • El tratamiento suele consistir en una cirugía para extirpar el quiste.

Próximos pasos

Consejos para ayudarlo a aprovechar al máximo la visita con el proveedor de atención médica de su hijo:

  • Tenga en claro la razón de la visita y qué quiere que suceda.

  • Antes de la visita, anote las preguntas que quiere hacer.

  • En la visita, anote el nombre de los nuevos diagnósticos y de todo nuevo medicamento, tratamiento o prueba. También anote las instrucciones que el proveedor le da para el niño.

  • Sepa por qué se receta un tratamiento o un medicamento, y cómo esto ayudará a su hijo. Conozca los efectos secundarios.

  • Pregunte si la afección de su hijo se puede tratar de otra forma.

  • Sepa por qué se recomienda una prueba o un procedimiento y qué podrían significar los resultados.

  • Sepa qué esperar si su hijo no toma el medicamento o si no se realiza la prueba o el procedimiento.

  • Si su hijo tiene una visita de seguimiento, anote la fecha, la hora y el objetivo esta.

  • Sepa cómo comunicarse con el proveedor fuera del horario de atención. Esto es importante en caso de que su hijo se enferme y usted tenga preguntas o necesite ayuda.

Revisor médico: Marianne Fraser MSN RN
Revisor médico: Michael Lehrer MD
Revisor médico: Raymond Kent Turley BSN MSN RN
Última revisión: 3/1/2021
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